Cliquem nos contos para ver a página escaneada do livro. São pinturinhas rupestres peruanas, de milhares de anos de história, que ilustram esses dois contos de Galeano. Sempre tive o corpo cheio de perguntas. :) Agora eu as tenho literalmente na pele.
José Miguel Corchado tiene el cuerpo lleno de preguntas. Hace años que ha perdido la cuenta de la cantidad de preguntas que lo acosan sin tregua; pero recuerda la tarde en que la primera pregunta entró.
Fue en la ciudad de Sevilla, una tarde de sol y aroma de azahares, según manda la costumbre: una tarde como cualquier otra, al cabo de una jornada de trabajo como cualquier otra. Él iba caminando hacia su casa, a través del gentío, solo de una soledad como cualquier otra soledad, cuando la primera pregunta se quedó dando vueltas a su alrededor, hasta que se le metió adentro y ya no salió. Y no lo dejó dormir en toda la noche.
Al día siguiente, José Miguel se sentó en una silla y anunció:
“Yo de aquí no me levanto hasta que no sepa quién soy”.
Sus secuestradores le habían cortado un ala, cuando lo cazaron en la selva. Kitty Hischier lo encontró en el mercado de Puerto Vallárta. Le dio lástima, lo compró para liberarlo. Pero el loro no podía arreglarse solo. Mutilado como estaba, era un bocado fácil para el buche de cualquiera. Kitty decidió llevarlo, enjaulado, en su camioneta. Tenía la intención de pasarlo, clandestino, por la frontera. Él iba a ser uno más entre los miles y miles de mexicanos indocumentados en los Estados Unidos.
Fue bautizado Houdini, por su tendencia a la fuga. El primer día de viaje, levantó la puerta de la jaula con su pico poderoso. El segundo día, alzó el piso de la jaula por abajo. El tercer día, hizo un agujero en la malla de alambre. Al cuarto día, intentó la fuga por el techo, pero ya no le daban las fuerzas.
Houdini no hablaba ni comía. En huelga de lengua, en huelga de hambre, murió.

Uhuuu adoro tatuagens, tenho algumas! ficou linda!
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