Hola!!! Ya volvi a Brasil con muchas historias, mucha alegría, muy descansada y energizada después de un viaje increíble!!!
Después de mucho tiempo sin postear nada, finalmente voy a bloguear el
Este post estaba en mi cabeza hace tiempo: como mochilear (o, en mi caso, no mochilear propiamente – esta vez llevé la valija - pero viajar con el espíritu mochilero, que este siempre llevo conmigo) pero sin perder la vanidad jamás. Claro, hubo días tan tan corridos que no tuve tiempo para poner el maquillaje. Claro, al final, mi pelo ya estaba bien destruido, sin mis cremas y con el tiempo seco que hacia en Santiago de Chile (mi viaje terminó allá, después de 3 semanas en MVD, 4 dias en Buenos Aires y 2 en Mendoza). Claro, ni siempre tuve tiempo de hacer mis uñas, pero estuvieron razonables la mayor parte del tiempo.
Por favor, consideren que en este punto el feminismo todavia no ganó tanto espacio en mi vida. Me gustan estas cosas, me gusta el maquillaje y hacer mis uñas, aunque esté considerando parar de pintar el pelo (esto me enoja muchoooooooooo, ay que aburridoooooooooo). Por lo tanto, cargo muchas cosas que Lud, seguramente, no se preocupará en tener en su mochila. :)
Fijate que estos NO son piques para las chicas que van a cenar y almorzar en graaaaandes lugares muy muy caros y chics o frecuentar altas ruedas sociales de gente millonaria ajajajajaja. Son piques para chicas como yo que toman el bus, pasan el día en la calle paseando y conociendo los museos, hacen compras en el supermercado, van a un bar, a cenar en lugares hermosos pero no super caros, que van al teatro, al café, etc. Se tienes mucha plata, seguramente no necesitas cargar tu propia valija (seguramente también no estarás leyendo este mi bloguito), entonces para qué preocuparse con la cantidad de cosas que vas a llevar? También no vas a preocuparse con baños públicos, como a mi me pasó varias veces.
Como el post se quedó muy grande, lo dividí en 2.
Entonces, sin más preámbulos, vayámonos a los piques de la viajera mochilera, liviana (oops, en mi caso no tanto, pero el viajar liviano está en el horizonte, sé que lo voy a lograr) y vanidosa.
1. Siempre, siempre, siempre, siempre, siempre lleve contigo toallitas humedecidas higiénicas. Fucking siempre. Si no fui clara, dejáme repetir otra vez: siempre. Este NO es un pique de belleza ni de vanidad, sino que es un pique sobre algo absolutamente necesario a una mochilera – diría más, a cualquier mujer que viaja con un mínimo de interés en hacer algo que no sean compras/museos/restaurantes. Nunca sabes cuando las necesitará, pero sepa que sí, las va a necesitar (mamá estaba correcta en su antigua obsesión por el papel higiénico en los viajes, más voluminoso para cargar). Yo las usé en diferentes situaciones (no se preocupen que no voy a dar detalles íntimos). Ejemplos:
- cuando salía de la playa a otro compromiso, había entrado en el agua y no tenía tiempo/no quería pasar en casa a cambiar de ropa. Encontré un café, fui al baño y allí cambié el biquíni por la ropa de bajo. No necesito explicar la utilidad de las toallitas en este situación, dale?
- cuando vas a un baño público y no hay papel o el papel no es suficiente (en este viaje esto se pasó más de una vez).
- cuando la ducha se quemó en la casa de mi host en MVD y pasé 3 días (sí, 3 días) sin bañarme de verdad, bañandome como los gatos (en uno de estos días, ya desesperada, entré en una peluquería en la Ciudad Vieja y pagué para lavar mi pelo allí, aaaaaaaaaaaah, qué alivioooooooo).
Toallitas humedecidas intimas - muy útiles!!!(esta imagen vino de acá)
2. Maquillaje: lleva el mínimo. En serio, se vas a viajar bien (i.e.,
Para mí, la mejor cosa para cargar, tanto en los viajes como en la bolsa (siempre tengo uno), son los lápices de ojos y delineadores (en lapicera!!!). Son muy muy prácticos, puedes hacer grandes efectos y maquillajes diferentes con poco. Con un negro, un marrón y algún otro color (llevé, además, un berenjena, un azur oscuro y un color de la piel, un negro alta fijación y dos delineadores lapicera), haces todo lo que quieras.
Que bom que a sua viagem foi ótima e você aproveitou bastante.
ResponderExcluirGostei da dica das toallitas humedecidas higiénicas para viagens. Se não precisar, melhor, mas sou da turma "melhor prevenir do que remediar"!
Beijos e bem-vinda de volta!
Emília, nesse aspecto somos opostos: eu morro, mas eu MORRO de preguiça de ser uma pessoa que usa maquigem. Acho lindo, ótimo, mas já tentei diversas vezes e simplesmente me sinto horrível usando qualquer coisa além de um batom cor de boca (nude?), corretivo para as eventuais espinhas e olheiras e, talvez um blush ou sombra quando vou sair. Detalhe: quase sempre não uso NADA disso. Sou a típica "cara lavada" e é realmente como me sinto melhor! Quem sabe isso não muda aospouquinhos, né? O que eu gosto é dos cremes e cuidados com o corpo, que tento manter basicamente durante as viagens. A coisa de lavar, tonificar e hidratar o rosto de manhã e à noite e a aplicação de hidratante corporal (que tbm uso nas mãos e pés em viagens) são essenciais pra mim. Sobre os lenços umedecidos, eu não poderia concordar mais: carrego comigo o tempo todo e uso para tudo, de uma gota de molho que cai na roupa até limpeza facial. realmente, todo mundo devia ter lenços umedecidos na bolsa, no carro e em mais algum lugar da casa, casxo os outros dois acabem!
ResponderExcluirGostei muito que tenha voltado a postar, estava sentindo falta!
Abraço!